Eres esclavo de tu propio negocio
Emprendiste para tener libertad y lograr tus metas personales, pero hoy sientes que el negocio no puede funcionar sin ti ni un solo día. Cada decisión, grande o pequeña, depende de tu presencia. Tu calendario está siempre lleno, tus noches son cortas y tu energía está al límite. El negocio que construiste para darte libertad se convirtió en la jaula que te tiene atrapado.